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PRINCIPIOS Y VALORES

       
         
         
       
        

Es la manifestación del la ternura, el afecto, el cuidado, la estima y el apoyo

y que le indican a los niños y niñas que son seres importantes en su núcleo familiar y escolar.

Partimos del supuesto "No hagas al otro lo que no quieres que te hagan a ti"
que es ni más ni menos que la invitación a tratar al otr
o con la misma consideración con que esperamos seamos tratados.
Es desde el amor que se establecen relaciones de tolerancia y aceptación por sí mismos y por los demás.
        
       
     
Es la llave que abre las puertas de la convivencia y del amor.
El respeto nace en la familia y es allí donde primero lo ejercitamos, pero debemos extenderlo hacia todas las personas, situaciones y lugares.
Dentro de este valor incluimos: 
El respeto por el cuerpo, lo cual consiste en tratarlo con el mismo cuidado con que manejarías otro objeto valioso e irremplazable.  
Respeto a la vida, entendiéndolo como la valoración, aprecio y reconocimiento de la importancia de preservar, conservar y proteger la vida, orientándonos al compromiso de la convivencia con equidad, justicia y armonía.
 
       
     Actuar con responsabilidad implica asumir las consecuencias de nuestras acciones y decisiones, tanto buenas como malas. Implica intentar que nuestros actos sean realizados con justicia y cumplimiento del deber, sin necesidad de que nos den una orden.
La responsabilidad tiene un efecto sobre la confianza.
 
   
         
     Es una de los valores humanos por excelencia, del que se espera cuando un otro significativo requiere de nuestros buenos sentimientos para salir adelante. En estos términos, la solidaridad se define como la colaboración mutua en la personas, como aquel sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento, sobre todo cuando se viven experiencias difíciles de las que no resulta fácil salir.   
         
     
Es una emoción que tiende a compartirse, a ser expresada, a ser vivida con los otros. 
Entonces, para vivir el valor de la alegría, debemos ver lo bueno que hacemos con voluntad, esfuerzo, energía y cariño. 
Ayudar en lo que está a nuestro alcance, sin interés alguno y por el simple hecho de sólo querer hacerlo, da la sensación de que el valor de la alegría está totalmente distanciado del egoísmo. 
La virtud de la alegría se produce por el amor, la apertura, la generosidad, una vida ordenada y sencilla, valorar el don de la vida.
 
   
       
   
"La espiritualidad entendida como el conjunto de creencias y valores, que genera en los pequeños actitudes constantes no superficiales ni pasajeras, de felicidad, armonía y alegría por vivir"
Es la relación que se establece con Dios y que permite las vivencias que conducen a los niños y niñas por el camino del bien. Esta relación favorece el respeto por los valores fundamentales y hace que la toma de decisiones sea influenciada positivamente.
 
 




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